Nos pasas lo que tengas
Tu Excel, tu lista, tu cuaderno o las fotos. Como esté.
Cuatro sistemas hechos para vender aquí: concesionarios, ópticas, veterinarias y un marketplace de carros. Un mismo motor de dinero en tres monedas, y una sola persona que te atiende por WhatsApp.
Los sistemas de verdad, con locución. No son pantallas de adorno: es lo que usa el equipo todos los días.
Tres CRM y un marketplace. Cada uno nació de un negocio de verdad — el motor de dinero es el mismo en los tres CRM y lleva meses cobrando en Venezuela.

Tu concesionario en orden. Del interesado al traspaso.
Ver MiCarro CRM →
La óptica completa, del consultorio a la caja.
Ver OpticaCRM →
Tu negocio de mascotas, en orden.
Ver MascotaCRM →
El marketplace de carros para Venezuela.
Ver CarroFirme →Lo pesado no es el sistema: es empezar. Sentarse a pasar producto por producto es lo que frena a la mayoría. Por eso no te lo dejamos a ti.
Tu Excel, tu lista, tu cuaderno o las fotos. Como esté.
Productos, inventario y precios, en menos de 48 horas. Gratis, va en el precio.
Abres el sistema desde el teléfono y ya está todo. Sin instalar nada.
¿Y los clientes de antes? No hace falta pasarlos todos. Se van cargando solos: el primero que escriba después de instalar ya queda con su ficha. Los datos de personas no los prometemos cargar — los productos y el inventario, sí.
Romac Conecta es una división de Romac Auto Sales LLC, registrada en Florida. El motor de dinero de los tres CRM es el mismo, y lleva meses funcionando en negocios venezolanos de verdad.
Cada negocio tiene su espacio separado. Te exportamos todo cuando lo pidas, y cancelas cuando quieras.
Ni sobrepagos, ni inventario negativo, ni una venta que se esconda. Las reglas viven en la base de datos, no solo en la pantalla.
Por WhatsApp, el mismo día. Sin centrales, sin tickets, sin "estimado cliente".

Te contesta una persona por WhatsApp, el mismo día. Dinos qué negocio tienes y te decimos cuál de los cuatro te sirve — o te mandamos la prueba gratis de una.
Se abre WhatsApp con tus datos ya escritos. Nunca te llamamos sin que lo pidas.